viernes, 5 de junio de 2015

Primero lo primero.

Hace meses que estoy emocionada por el concierto de Kinky, nada ni nadie podrá impedir que vaya a verlos. Aún no tengo boleto pero pronto lo tendré. No me detiene la idea de ir sola.
Es cuatro de junio y se comienza a hablar del caso ABC; ya son seis años.La hora de la siesta es presentada en mi universidad. Qué coraje me da ver los cambios en las vidas de Abraham y Julio después de la muerte de Emilia y Yeyé en la guardería ABC.
Abraham, al final de la proyección nos invita a participar en la vigilia y en la marcha porque no se ha hecho justicia después de seis años.
—obviamente iré —pienso—mañana a las cuatro—dicen y yo dudo pero, primero lo primero.
Sí, sé que ya están muertos y no por una marcha van a revivir. Sí, sé que una marcha no hará que haya justicia tan fácil. Pero también sé que los papás de los 49 niños muertos y los que aún viven con graves heridas sentirán no sólo mi apoyo sino de todos los que marchemos.
Como dicen, es símbolico.
Es para no olvidar, es para recordarle a la gente que nos vea pasar que en México no hay paz, que hay muchísimos delitos sin castigar y porque nadie está exento de sufrir algún delito como asalto, robo, secuestro y hasta el homicidio.
También sé que cada quién piensa como quiere pero si llegara a cambiar aunque sea a una persona, me doy por bien servida.

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